La Cámara Chileno Suiza de Comercio cumple 70 años siendo un puente entre culturas y empresas, con foco en la innovación, la sostenibilidad y el liderazgo empresarial en Chile.
Durante 70 años, la Cámara Chileno Suiza de Comercio ha sido mucho más que una institución binacional: ha sido un puente entre culturas, una plataforma para la innovación, una comunidad empresarial con sentido de excelencia y una red comprometida con el desarrollo sostenible y humano de Chile. En su aniversario, la voz de su gerenta general, Constanza Cárdenas, revela la profundidad del trabajo que están realizando y la visión que los proyecta hacia el futuro.
Periodista de profesión y con una trayectoria que abarca medios de comunicación, fundaciones sociales y empresas multinacionales como Holcim, Constanza llegó a la cámara en 2018 para asumir un desafío mayor: modernizar la institución, fortalecer su impacto, aumentar su membresía y proyectar el concepto de “Swissness” más allá de los círculos tradicionales. Su formación internacional y su historia personal como hija de diplomático, con estadías en Europa, Asia y Oceanía, le han dado una mirada global y una habilidad para conectar culturas que ha sido clave en su gestión. Desde su llegada, la cámara no solo creció en capital humano, sino también en estructura, estrategia y propósito.
Una de las transformaciones más relevantes ha sido la formulación de una estrategia trianual (2023-2025) construida colaborativamente con socios de distintas industrias, el directorio y representantes de la embajada. Esta hoja de ruta se sustenta en sus pilares: Innovación, Excelencia en el Servicio, Liderazgo en Sostenibilidad y Compromiso con las Personas, con un foco transversal en las personas. Para Constanza, no basta con representar una marca-país como Suiza, sino que se trata de encarnar sus valores con coherencia en cada acción, desde el diseño de eventos hasta la relación con los socios.
En el marco de los 70 años de la cámara, una de las iniciativas más ambiciosas es la realización de la primera versión de la Swiss Innovation Week (SIW), en conjunto con la Embajada de Suiza y el Swiss Business Hub Chile. Este evento, que se desarrollará en el Centro de Innovación UC, busca visibilizar el rol de la innovación suiza en Chile, abarcando desde las grandes multinacionales hasta los nuevos emprendimientos. Se realizará El Demo Day durante la Swiss Innovation Week (SIW), que conectará a startups de diferentes sectores, tales como salud, agricultura, eficiencia energética, tecnología, entre otros.
Suiza ha sido reconocida durante 14 años consecutivos como el país más innovador del mundo, por el Global Innovation Index, y eso se refleja en exportaciones clave hacia Chile como los productos farmacéuticos de empresas como Roche y Novartis. Pero más allá de lo tangible, hay un interés creciente en el rol de Chile como hub de tecnologías limpias.
En ferias como Expomin, Exponor o Hyvolution, la presencia suiza se ha hecho notar no solo por su calidad, sino por su compromiso con la sostenibilidad. La cámara ha diseñado pabellones reutilizables, de bajo impacto ambiental y fabricados con materiales locales, lo que les ha valido el reconocimiento de otras cámaras de comercio. A través de su diseño circular, logra reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI): hasta un 90% con una sola reutilización y hasta un 99% tras el tercer uso.
La sostenibilidad no es un eslogan sino una línea de acción concreta. Desde la organización se ha impulsado la creación del Swiss Sustainable Award, un reconocimiento piloto que premiará buenas prácticas entre las empresas socias. La entidad también promueve la equidad de género con hechos, y gran ejemplo es que son la primera y única cámara binacional, con un programa de mentorías para mujeres profesionales, que conecta a gerentas generales y de área con mujeres que buscan crecer dentro de sus organizaciones. “Queremos apoyar el liderazgo femenino desde la acción, no desde el discurso”, afirma Cárdenas.
Actualmente, la cámara cuenta con alrededor de 100 socios, entre empresas y personas naturales, todos con un vínculo real con Suiza. No cualquiera puede afiliarse, ya que el estatuto exige una conexión concreta con ese país, lo que garantiza una red cohesionada y comprometida. Esta comunidad, aunque pequeña en número, es grande en acción. Entre los beneficios destacan eventos exclusivos con autoridades, formación con universidades suizas como St. Gallen, participación en ferias internacionales y contacto directo con el Swiss Business Hub Chile, que complementa el trabajo de la cámara atrayendo inversiones desde Suiza hacia Chile. El enfoque de la cámara ha sido bastante variado históricamente, dada su relevancia económica y su potencial para aplicar tecnologías verdes.
Pero hoy están explorando nuevas industrias. En marzo de 2026, participarán por primera vez en AquaSur, la feria acuícola más importante del hemisferio sur. La idea es abrir un nuevo espacio para empresas suizas con soluciones en trazabilidad, logística, gestión de residuos o tecnologías aplicadas a la industria del salmón. Esto forma parte de una apuesta por descentralizar el trabajo de la cámara y conectar con regiones como el sur de Chile, donde existe una fuerte presencia histórica de migración suiza.
Durante la pandemia, la entidad demostró su capacidad de adaptación. A través de webinars temáticos, acompañamiento continuo a los socios y gestión digital, lograron mantener la comunidad unida y las finanzas sanas. “Nuestro desafío era que ningún socio se fuera, que nadie sintiera que estaba solo”, recuerda Constanza. Ese espíritu de cercanía y respuesta rápida es lo que define su gestión. “Tener casi 100 socios significa que los conozco a todos. Esa es nuestra fortaleza, una comunidad activa y personalizada”.
El legado que Constanza espera dejar, es claro: una cámara moderna, humana, con mirada de futuro y coherente con los valores que representa. “El compromiso con las personas y la excelencia deben estar en cada detalle. No solo por representar a Suiza, sino porque creemos en esa forma de hacer las cosas”, sostiene. En sus palabras, no hay lugar para la improvisación, pero sí para la creatividad con sentido, para la articulación honesta y para la acción con propósito.
La Cámara Chileno Suiza de Comercio, no solo celebra 70 años de historia institucional, celebra siete décadas de relaciones construidas sobre valores comunes, de puentes entre culturas, de apuestas por la innovación sostenible y de una comunidad que entiende que el futuro se construye con excelencia, colaboración y humanidad. En tiempos de transformación, su camino demuestra que cuando se trabaja con convicción y coherencia, los resultados no solo se ven: se sienten.


