Revista VC Magazine
Image default
PORTADARADIO

Unifrutti Chile: sostenibilidad, fruta segura y compromiso con los territorios

La fruta como compromiso que cruza territorios y generaciones

La sostenibilidad en la industria frutícola ya no se mide solo en indicadores ambientales. En Unifrutti Chile, producir fruta implica asumir un compromiso integral con la alimentación, los territorios y las generaciones futuras

La escena se da desde Santiago de Chile, a través de una entrevista que acorta distancias y amplía miradas. Alfredo Barriga aparece como entrevistado, pero también como vocero de una convicción profunda. Su rol como coordinador de Sustentabilidad y Compliance de Unifrutti Chile lo sitúa en un punto estratégico donde confluyen normativa, visión corporativa y responsabilidad con las personas. No habla solo de procesos, habla de sentido.

“Unifrutti nace a comienzos de los años ochenta, cuando Guido De Nadai, un empresario italiano, ve en Chile una oportunidad para desarrollar una industria frutícola con proyección global”, relata. Desde entonces, la empresa se ha transformado en una multinacional con presencia en mas de 50 países, en distintos continentes y con Chile como uno de sus principales ejes productivos. Emplea a miles de personas a nivel mundial y gestiona grandes superficies dedicadas a cultivos como uvas, manzanas, peras, cerezas entre otras. “Tenemos operaciones en Perú, Italia, China, Filipinas y Sudáfrica, pero Chile es un país clave para nosotros, tanto por volumen como por calidad”.

La geografía productiva de Unifrutti en Chile se extiende desde el norte hasta el sur centro del país. “Estamos desde Copiapó, con uva de mesa, hasta la zona de Los Ángeles, con manzanas”, explica Barriga. Entre medio, una diversidad de especies que da cuenta de una agricultura intensiva en conocimiento, tecnología y gestión. “Trabajamos uvas, cítricos, granadas, manzanas, cerezas, nectarines y kiwis, entre otras frutas”, comenta Alfredo. 

Aunque gran parte de la producción se destina a exportación, la empresa también está presente en el mercado interno. “Entre un cinco y un diez por ciento de nuestra fruta se comercializa en Chile”, señala. “Se puede encontrar en supermercados y en mercados mayoristas que luego abastecen ferias a lo largo del país. Es una fruta que forma parte de la vida cotidiana de muchas familias”.

Hablar de Unifrutti hoy es hablar de sostenibilidad, pero desde una mirada ampliada. La compañía decidió ir más allá del enfoque tradicional ESG. “A los pilares ambientales, sociales y de gobernanza, nosotros les agregamos una letra más, la F”, afirma Barriga. “La F representa la fruta segura y nutritiva, porque como industria tenemos una responsabilidad directa con la alimentación de las personas”.

Esta incorporación responde a una convicción profunda. “No basta con hacer bien las cosas en materia ambiental o social si el producto final no cumple con estándares de calidad, inocuidad y valor nutricional”, sostiene. “La fruta debe ser segura, debe ser nutritiva y debe generar bienestar. Esa es la base de todo”.

La estrategia de sostenibilidad de Unifrutti parte desde un punto que muchas veces no es el más visible. “Nosotros comenzamos desde la gobernanza”, explica Barriga. “Desde el cumplimiento normativo. Chile tiene una regulación ambiental muy exigente, especialmente en residuos, aguas, biodiversidad y, más recientemente, en delitos económicos”.

Para la empresa, cumplir la ley no es solo una obligación, es un punto de partida. “Si no cumples, te expones a sanciones, multas e incluso responsabilidades penales”, advierte. “Pero más allá de eso, la ley te da una hoja de ruta mínima sobre cómo debes operar. Desde ahí puedes construir proyectos que agreguen valor real”.

Ese valor se expresa en iniciativas concretas, como la transición hacia energías renovables. “Hoy, más de la mitad de nuestras plantas desde la zona central hacia el sur operan parcialmente con energía solar”, comenta Barriga. El plan es seguir avanzando. “En el corto y mediano plazo vamos a estar cerca de los veinte mil paneles solares instalados”.

Los beneficios son evidentes. “Reducimos costos, disminuimos nuestra huella de carbono y aportamos a las comunidades donde estamos presentes”, explica. “Menos emisiones significa mejor aire, menos impacto ambiental y mejor calidad de vida. La sostenibilidad también es eficiencia”.

El respeto por la biodiversidad es otro eje central. En varios campos, especialmente en el sur, se desarrollan acciones orientadas a proteger flora y fauna nativa, fomentar la polinización y preservar árboles autóctonos. “La producción agrícola no puede darse de espaldas a los ecosistemas”, afirma. “Tenemos que convivir con ellos”.

El pilar de la fruta segura y nutritiva atraviesa toda la operación. “Para garantizar que una fruta sea realmente nutritiva e inocua, debe cumplir con certificaciones internacionales muy exigentes”, argumenta Alfredo Barriga. “Eso es clave tanto para exportar como para vender en Chile”.

Más allá de modas o discursos, la fruta sigue siendo un alimento esencial. “La fruta es orgánica, aporta vitaminas, minerales y nutrientes fundamentales”, enfatiza. “Nuestro compromiso es que lo que llegue a la mesa del consumidor sea un producto confiable, saludable y de alta calidad”.

La innovación aparece como un motor transversal. Unifrutti trabaja en alianza con empresas del mismo holding y con instituciones académicas y públicas. Uno de los proyectos más destacados se desarrolla junto a Corfo y la Universidad Andrés Bello, enfocado en reciclaje orgánico mediante bocashi. “Es un hongo que acelera la descomposición natural de residuos vegetales”, explica Barriga. “Eso reduce la huella de carbono y permite reutilizar ese material como fertilizante, cerrando el ciclo productivo”.

En el ámbito comercial, la empresa mantiene una fuerte presencia internacional. La cereza chilena es uno de los productos más demandados en el mercado asiático. “China es un destino clave, especialmente en esta época”, comenta. “Allá es invierno y además se acerca el Año Nuevo Chino, donde las cerezas, por su color rojo, son símbolo de buena fortuna”.

Europa, Estados Unidos y otros mercados latinoamericanos completan un mapa de exportaciones que posiciona a Unifrutti como un actor relevante del agro chileno con proyección global.

En 2023, la empresa recibió el Premio Sustenta, otorgado por universidades e instituciones públicas. “Fue un proceso riguroso”, recuerda  Alfredo Barriga. “Revisaron nuestros avances en sostenibilidad, gobernanza y proyectos sociales. Fue un reconocimiento a un trabajo que se ha construido en el tiempo”.

Más que un premio, es una señal de coherencia. La imagen de una manzana o una cereza con el sello de Unifrutti puede parecer cotidiana, pero detrás de ese gesto simple hay decisiones estratégicas, cumplimiento normativo, innovación y una visión que entiende la sostenibilidad como parte del negocio y no como un accesorio.

La invitación final queda abierta. Conocer el sur, ampliar territorios y seguir profundizando una mirada donde producir alimentos también signifique cuidar el entorno y a las personas. Porque cuando la fruta es segura y nutritiva, el futuro también lo es.