La minería del futuro no se trata solo de minerales, sino de organizaciones humanas, éticas y eficientes
La minería chilena se encuentra en un momento histórico. En un escenario global marcado por la transición energética y la necesidad de minerales críticos, el país no solo debe responder a través de producción, sino con los mejores talentos que le permitan una transformación profunda para continuar en la senda del mejoramiento. En este contexto, Women in Mining (WIM) Chile se posiciona no solo como una red de apoyo, sino como un actor estratégico que impulsa la competitividad del sector a través de la diversidad.
WIM Chile es una organización no gubernamental, sin fines de lucro, que nació en 2015, inspirada por otros Women in Mining a nivel internacional. «Desde su creación, nuestra misión ha sido promover el desarrollo de la mujer en la industria minera, fomentando su participación en todas las posiciones de la cadena de valor», explica Laura Alvarado, actual presidenta de la entidad a nivel nacional.
Hoy, WIM Chile está integrada por una comunidad cercana a las 3.000 socias. «Somos una red transversal que agrupa desde estudiantes de carreras STEM hasta operarias, mantenedoras, profesionales, académicas y altas directivas de las principales compañías mineras y empresas proveedoras del país. Esta diversidad de perfiles es nuestra mayor fortaleza y orgullo: nos permite tener una visión 360° de los desafíos operativos y estratégicos del sector», cuenta Alvarado.
DEL TESTIMONIO A LA INCIDENCIA
La presidenta de WIM Chile comenta que los objetivos estratégicos de la organización han evolucionado junto con la industria. Si bien reconoce que la visibilización ha sido el motor inicial y continuo de WIM, también se han enfocado en puntos como fomentar la participación y permanencia: «Asegurar que el talento femenino no solo ingrese a la minería, sino que encuentre trayectorias de desarrollo sostenibles».
También han puesto especial énfasis en la incidencia técnica, entendido como “posicionar la voz de nuestras socias en el debate público sobre políticas mineras, innovación y sostenibilidad».
Otro aspecto relevante es el diseño organizacional, que implica “colaborar con las empresas, a través de nuestros estudios, para una transformación cultural profunda que permita la diversidad de talentos», sostiene.
CONTINUIDAD Y CONSOLIDACIÓN
Para este 2026, bajo un nuevo ciclo de liderazgo, WIM Chile se ha propuesto metas ambiciosas y medibles. La primera de estas apunta al fortalecimiento institucional, que conlleva implementar un diseño interno que continúe con la profesionalización de la gestión y escalamiento del impacto regional de la organización a través de sus núcleos.
La segunda es potenciar el desarrollo del talento femenino, fortaleciendo la conexión y networking de las socias en toda la cadena de valor; impulsando el desarrollo del mentoring en distintos niveles y experiencias, y las oportunidades de aprendizaje.
La tercera es asegurar la sostenibilidad de la inclusión femenina en minería, con enfoque territorial e intergeneracional. «Es importante fomentar espacios de escucha y conversación con el ecosistema minero, desde la pequeña, mediana y gran minería, frente a los desafíos que enfrentamos para generar acciones que permitan mantenernos y seguir expandiendo nuestra participación en la industria», dice Alvarado.
FORTALECIMIENTO DEL VALOR COMPARTIDO
La presidenta de WIM Chile confirma que “es fundamental que entendamos que el fortalecimiento de la mujer en la minería es el ejemplo más claro de valor compartido. No hablamos de una agenda aislada, sino de crear valor económico de una manera que también genere valor para la sociedad y el entorno”.
Afirma que una minería diversa es una minería más productiva: “La incorporación de diferentes perspectivas en la toma de decisiones mejora la gestión de riesgos y la resolución de problemas complejos. La minería en nuestro país ya ostenta la excelencia operativa con tasas de accidentabilidad de 2,6. Ese mismo rigor técnico es el que debemos continuar profundizando para rediseñar un sistema que valore el talento diverso. Al fortalecer el valor compartido, la industria no solo gana ‘licencia social, sino que asegura su competitividad a largo plazo».
En WIM Chile, asegura, “estamos convencidas de que la minería del futuro no se trata solo de minerales, sino que se trata del diseño de organizaciones humanas, éticas y altamente eficientes. El momento de liderar ese cambio es y ha sido ahora».


