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Empresas Iansa: cuando la innovación agrícola se convierte en solución para los grandes desafíos del país

EMPRESAS IANSA AL SERVICIO DE LOS GRANDES DESAFÍOS DEL PAÍS

Empresas Iansa avanza en innovación sostenible desde el agro hacia otros sectores productivos con Greendust®, un supresor de polvo de origen vegetal que reduce material particulado y optimiza el uso del agua, bajo una lógica de economía circular y desarrollo multisectorial.

Por otro lado, el diagnóstico desde el área de negocios, que buscaba abordar dolores reales de los agricultores. En ese proceso, se identificó un problema recurrente en los campos: la presencia de polvo en caminos y superficies agrícolas, que generaba impactos en la seguridad, las condiciones sanitarias y la limpieza. Para enfrentarlo, muchas veces se recurría al uso intensivo de agua. Esta situación motivó al equipo a buscar una alternativa distinta: desarrollar un producto eficaz, libre de sales, amigable con el suelo y adaptable a distintos contextos.

El proyecto comenzó como prototipo y fue evolucionando gracias al impulso del Comité de Innovación de la compañía, que permitió aplicar una metodología más abierta y colaborativa. Así, el equipo salió del enfoque tradicional y avanzó hacia una solución multisectorial. “Desarrollar productos desde cero, fuera de nuestro ámbito habitual, fue un desafío muy enriquecedor. Nos abrió a otros mercados y nos obligó a adaptarnos a nuevas realidades productivas”, comenta Cristián Rosenfeld, gerente Nutrición Animal e Insumos Agrícolas de Empresas Iansa.

UNA SOLUCIÓN CON SELLO VEGETAL Y VISIÓN DE FUTURO

Greendust® representa una alternativa sustentable frente a tratamientos convencionales que han quedado obsoletos o son ambientalmente cuestionados. A diferencia de otras soluciones que dependen de químicos o insumos sintéticos, este producto funciona mediante un mecanismo simple: estabiliza la superficie aplicando una delgada película orgánica que evita la dispersión del polvo, sin modificar las propiedades del terreno ni dejar residuos.

En pruebas realizadas en condiciones reales -como caminos agrícolas y zonas áridas del norte de Chile- el producto ha mostrado resultados sólidos, incluyendo una reducción significativa de emisiones de partículas y una mejora en la frecuencia de aplicación, lo que implica ahorro de recursos operativos y mayor eficiencia en la gestión del suelo.

Estos beneficios son especialmente valorados por industrias que enfrentan cada vez mayores exigencias en materia de trazabilidad ambiental, indicadores ESG y seguridad operativa. En ese contexto, soluciones que permiten mantener el control del entorno sin comprometer el ecosistema se vuelven clave para seguir avanzando.

CONEXIONES ESTRATÉGICAS ENTRE SECTORES PRODUCTIVOS

El interés de Empresas Iansa por sectores como la minería responde a una visión estratégica: entender que muchos de los desafíos del agro -como la gestión del agua, la degradación del suelo o el cumplimiento de normativas- también afectan a otras industrias. En ese cruce de realidades surgió la convicción de que Greendust® podía aportar valor fuera del mundo agrícola.

“Partimos identificando desafíos reales en el agro, pero sabíamos que esas soluciones útiles para otros sectores es una forma concreta de conectar eficiencia, sostenibilidad e innovación. Con Greendust® demostramos que desde la agricultura también se puede innovar para industrias tan exigentes como la minería, generando impacto ambiental positivo y nuevas oportunidades para el país” destacó Cristian Rosenfeld, gerente Nutrición Animal e Insumos Agrícolas de Empresas Iansa.

PROYECCIÓN MULTISECTORIAL Y COMPROMISO CON EL DESARROLLO

Aunque la minería representa una oportunidad clara, Greendust® también tiene potencial en sectores como el forestal, logístico, industrial y rural. Su versatilidad lo convierte en una herramienta adaptable a distintos entornos donde el control del polvo es crítico para la operación y el entorno. Empresas Iansa proyecta escalar la comercialización del producto en los próximos años, manteniendo siempre un enfoque en el desarrollo responsable y en el uso inteligente de recursos de origen vegetal. Más allá del producto, el proyecto representa una forma de hacer innovación: colaborativa, con impacto territorial y mirada de largo plazo.

“Este proyecto refleja la forma en que concebimos la innovación en Empresas Iansa: como un proceso ágil, colaborativo y orientado a resultados concretos. Con Greendust® aplicamos nuestro modelo de innovación interna, que nos permitió diseñar un mínimo producto viable, probarlo en terreno y escalarlo rápidamente gracias al trabajo conjunto de equipos multidisciplinarios. Esa combinación de método, agilidad y propósito es la que nos impulsa a seguir desarrollando soluciones con alto potencial para distintos sectores productivos”, señaló Pablo Sanhueza, gerente de Calidad y Excelencia Operacional de Empresas Iansa.

Con iniciativas como esta, la compañía reafirma su compromiso con un modelo de crecimiento que trasciende el mundo alimentario, conectando agroindustria, minería y otros sectores en torno a un objetivo común: avanzar hacia una economía más limpia, consciente y resiliente.