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THS Ingeniería: entender el agua como legado para el desarrollo del sur de Chile

El agua será uno de los principales ordenadores del desarrollo en el sur de Chile.

En un escenario de creciente presión hídrica, THS Ingeniería se posiciona como un actor clave en la gestión del agua en el sur de Chile, combinando rigor técnico, conocimiento territorial y una mirada de largo plazo para asegurar un uso responsable y sostenible del recurso.

Uno de los temas más decisivos para el sur de Chile es la un sureño que convirtió ese desafío en un propósito. Ted Holmberg, gerente general de THS Ingeniería, conversó con VC Magazine, Valor Compartido con la naturalidad de quien conoce los ríos por dentro y por fuera. Ingeniero forestal, con estudios de posgrado y una trayectoria ligada a grandes compañías, decidió independizarse para crear una firma que hoy cumple un rol estratégico dentro del ecosistema productivo del sur.

THS nació para asumir una tarea que por años quedó en la sombra: la correcta gestión de las obras que permiten captar, conducir y devolver agua. Su equipo aborda procesos complejos como derechos de agua, regularización de estructuras antiguas, diseño de bocatomas, modificaciones de cauces naturales y artificiales, topobatimetrías, geomática, monitoreos superficiales y subterráneos, además del acompañamiento completo ante la autoridad. “Cada proyecto es único y requiere precisión técnica, paciencia y conocimiento actualizado”, explica Holmberg.

En la práctica, muchas empresas operan desde hace décadas con obras civiles que jamás fueron regularizadas. Tuberías de conducción, atraviesos, puentes peatonales y vehiculares, defensas fluviales y descargas construidas en otro contexto normativo hoy representan una brecha crítica para el sector productivo. La región muestra además un desafío geográfico evidente, con ríos caudalosos, cauces complejos, crecidas repentinas y, luego, estiajes prolongados. THS ha debido convivir con esa dualidad, diseñando obras nuevas, haciendo ingeniería inversa en estructuras existentes y acompañando procesos administrativos que permitan operar con tranquilidad y en cumplimiento de la normativa vigente. 

Holmberg destaca también la importancia de monitorear los ríos desde donde empresas, comunidades y sistemas de agua potable rural obtienen el recurso para sus procesos y consumo humano. Contar con información precisa permite planificar la producción, anticiparse frente a periodos de sequía y conocer con exactitud la disponibilidad real de agua. La DGA exige hoy que los titulares de derechos monitoreen el caudal que tienen asignado. Sin embargo, en la mayoría de los casos este monitoreo no se realiza; en otros, las obras civiles no permiten instalar los equipos; y cuando existen, muchos no están calibrados ni cumplen con los estándares exigidos. THS enfrenta este escenario con tecnología aprobada por la autoridad, modelos hidráulicos, drones con LiDAR, aforos con equipos certificados y levantamientos de alta precisión que permiten generar información confiable y útil para la toma de decisiones.

La zona sur siempre se imaginó abundante en agua dulce, pero los últimos años revelaron su fragilidad. Se han vivido periodos de exceso hídrico seguidos por caudales mínimos, lo que pone en riesgo la continuidad productiva y los estándares ecológicos.

Construir información histórica se ha vuelto esencial para comprender el comportamiento de los ríos, prever crecidas, ajustar operaciones y evitar impactos ambientales. Es un fenómeno que ya ocurrió en la zona central, donde muchos sectores hidrogeológicos hoy están cerrados a nuevos derechos, obligando a las empresas a gestionar el agua como un activo estratégico. El sur avanza en esa misma dirección y cada vez más usuarios comienzan a tomar conciencia del valor real del recurso.

A este escenario se suma un proceso inevitable: la organización formal de los usuarios del agua. Tal como ocurre en la zona central, empiezan a surgir instancias donde vecinos, empresas y productores deben coordinar usos, compartir información y tomar decisiones de manera conjunta. THS ha acompañado algunos de estos procesos aportando mediciones, estudios y monitoreos que permiten cuantificar los usos con precisión casi milimétrica.

El futuro de la gestión hídrica se proyecta más exigente y profesionalizado, con nuevas profesiones, industrias dedicadas al riesgo hídrico, instalación de sensores, análisis de datos y construcción de infraestructuras que antes no existían. Todo indica que el agua será uno de los principales ordenadores del desarrollo en el sur. Y compañías como THS Ingeniería ya se están moviendo en esa dirección, con una mirada que combina rigor técnico, lectura territorial y sostenibilidad aplicada.

Ted Holmberg lo resume con claridad: el agua es un bien limitado y valioso y la única manera de asegurar su uso responsable es entenderla con seriedad, planificación y anticipación. Quienes quieran conocer más del trabajo que impulsa junto a su equipo pueden visitar su perfil en LinkedIn, donde comparte avances, análisis y experiencias de una empresa que eligió mirar el agua con respeto y con futuro.