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Summit Chile Impacta: Desde los territorios se impulsa una nueva lógica productiva

Representantes de industrias clave del país, como la minería y la logística, coinciden en que los proveedores locales han dejado de ser un mero soporte para convertirse en verdaderos actores y socios estratégicos de las industrias.

En un escenario donde la descentralización productiva dejó de ser una aspiración para convertirse en una necesidad urgente, el Summit “Chile Impacta | La ruta de valor compartido”, organizado por VC Multimedia, presentó a un grupo de expertos para hablar sobre “Desarrollo desde los territorios: cómo fortalecer una red de proveedores de la mano de la industria”. En el Club House del Hotel Cabaña del Lago, en Puerto Varas, el panel reunió a Anette Krohn, gerente de Endeavor Patagonia —quien actuó como moderadora—; Alberto Oltra, CEO de DHL Global Forwarding para Chile y Sudamérica; Ricardo Garib, vicepresidente de la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (Aprimin); Hernán Rebolledo, presidente de la Corporación de Desarrollo Productivo del Litoral de Aysén (Corpaysen), y Alejandro Bisquertt, CEO y fundador de Codebreaker.

Durante el conversatorio se evidenció un cambio de paradigma transversal a las industrias: los proveedores han dejado de ser meros ejecutores para posicionarse como actores estratégicos. Los panelistas, representantes de la logística global, la minería, la innovación tecnológica y el desarrollo regional, coincidieron en que las industrias más grandes de Chile, sin proveedores locales fortalecidos, no operan, y tampoco consiguen el desarrollo territorial sostenible esperado.

Desde una mirada global, Alberto Oltra, CEO de DHL Global Forwarding para Chile y Sudamérica, planteó que la pandemia marcó un antes y un después en la industria logística, evidenciando su fragilidad estructural. “Cuando China decidió cerrar los puertos en la pandemia, casi volvemos a la era del fuego”, afirmó, aludiendo al colapso de las cadenas de suministro. Este escenario obligó a replantear rutas, procesos y, sobre todo, el rol de los territorios.

En este nuevo contexto, explicó que los proveedores locales han adquirido un rol mucho más relevante: “No podemos estar en todas partes, ahí entran los proveedores, y las regiones están tomando muchísima importancia y protagonismo para nosotros”. La transformación hacia modelos omnicanales, impulsada por un consumidor más exigente, ha empujado a las empresas a integrar capacidades locales con estándares globales, acelerando así la descentralización económica.

Desde el sector minero, Ricardo Garib reforzó la idea de interdependencia estructural. “Sin los proveedores la minería no funciona”, sostuvo, recordando que el sector concentra cerca del 60% de las exportaciones del país y moviliza a cientos de miles de trabajadores en su cadena de valor.

A su vez, Garib advirtió sobre desafíos críticos, especialmente en capital humano: “De mil egresados de la universidad al año, solo 20 van a trabajar en la minería”, lo que evidencia una pérdida de atractivo del sector, particularmente por su impacto en la vida personal y familiar.

En paralelo, la innovación sigue siendo una deuda pendiente. “La minería es súper conservadora, y poner algo nuevo en la operación es un riesgo y costo muy alto”, explicó Garib, reconociendo que la incorporación de nuevas tecnologías aún enfrenta barreras culturales y económicas.

Desde la realidad regional, Hernán Rebolledo aclaró que “el desarrollo no ocurre simplemente porque exista una industria en el territorio”. Para que el valor se quede en las regiones, es necesario generar condiciones habilitantes concretas, como conectividad, acceso a energía y financiamiento, expresó. En el caso de Aysén, destacó oportunidades estratégicas en la acuicultura, particularmente en la generación de valor dentro de la cadena productiva del salmón. Sin embargo, advirtió que sin certezas regulatorias, las pymes no logran escalar: estas “necesitan visibilidad, acceso a financiamiento y reglas claras; sin eso, no hay desarrollo en el territorio”.

La experiencia de Alejandro Bisquertt, CEO y fundador de Codebreaker, aportó una mirada desde la innovación aplicada. Su startup, enfocada en biotecnología, decidió trasladarse al sur de Chile para desarrollar soluciones directamente desde el territorio. “Tuvimos una oportunidad como proveedor pequeño, al punto de venirnos a vivir al sur y hacer el desarrollo desde acá”, explicó.

Además, abordó una tensión recurrente que surge de la distancia entre la innovación y su implementación real en la industria. “Muchas empresas tienen áreas de innovación, pero no tienen las herramientas para probar tecnologías”, comentó. Según Bisquertt, las iniciativas que logran impacto son aquellas que generan espacios concretos para pilotaje, pruebas rápidas y escalamiento progresivo, articulando a startups, empresas y academia.

Uno de los puntos más críticos abordados por el panel fue la invisibilización de los proveedores dentro de las cadenas productivas. Rebolledo señaló que este problema responde a una mirada reduccionista: “Históricamente se ha visto a los proveedores como soporte operativo y no como un ente estratégico en la cadena de valor”. En territorios complejos, este enfoque resulta especialmente problemático, ya que los proveedores concentran conocimiento local clave. “Ellos tienen un valor intrínseco: conocen el entorno, el clima, el territorio”, agregó. La integración efectiva, sostuvo, implica incluirlos en procesos de planificación, innovación y mejora continua, permitiendo que aporten soluciones adaptadas y eficientes.

El panel también conversó sobre el desafío de integrar a los proveedores en cadenas globales más sostenibles. En este punto, Oltra destacó el impacto ambiental del sector logístico. “El transporte representa el 14% de las emisiones de CO₂ a nivel global”, señaló, destacando la necesidad de avanzar hacia modelos más responsables. Para ello, explicó que la estrategia pasa por la colaboración: “Trabajamos con startups en nuestros cuatro centros de innovación para mitigar la huella de carbono y promover soluciones en conjunto con los proveedores”. Este enfoque refuerza la idea de que la sostenibilidad no es solo una exigencia regulatoria, sino que también una oportunidad para innovar desde los territorios.

El panel dejó en evidencia que el fortalecimiento de proveedores locales no es una tendencia, sino una condición estructural para el desarrollo económico. La transición desde modelos centralizados hacia ecosistemas territoriales más integrados exige cambios profundos en la forma en que las industrias operan, innovan y se relacionan con su entorno.