El principal problema no es la falta de regulación, sino su superposición.
La Estrategia Regional de Desarrollo (ERD) Los Lagos 2030 representa un hito en la planificación de nuestra región. Su elaboración coincidió con un momento de transición institucional en Chile: el término del período de los intendentes designados y el inicio de una nueva etapa con gobernadores regionales electos por la ciudadanía. En ese contexto, la estrategia logra algo especialmente valioso: recoger visiones y énfasis provenientes de liderazgos de distintos signos políticos y transformarlos en un marco común de desarrollo para la Región de Los Lagos.
Este proceso destaca, además, por su alto nivel de participación ciudadana. En comparación a procesos anteriores, fueron escuchados más personas, organizaciones y territorios, otorgando a la estrategia una legitimidad democrática acorde con los tiempos actuales. La ERD no es solo un documento técnico: es un acuerdo social sobre el futuro que queremos construir. La estrategia se estructura en ocho lineamientos que orientan el desarrollo regional hacia 2030. Entre ellos se encuentran el bienestar socio territorial para reducir brechas en servicios públicos; la cohesión e identidad sociocultural, que fortalece nuestra integración y patrimonio, y la competitividad regional sustentable, que impulsa una economía innovadora y alineada con la sostenibilidad.
A estos se suman el fortalecimiento del capital humano; la conectividad y movilidad sustentable; el ordenamiento territorial resiliente frente a riesgos naturales y cambio climático; una gobernanza regional con mayor autonomía en decisiones de inversión, y una participación ciudadana activa.
En particular, el lineamiento de gobernanza plantea avanzar hacia la posibilidad de decidir regionalmente el 30% de los presupuestos sectoriales para el año 2030. Se trata de un paso relevante para reducir el centralismo histórico y acercar a Chile a estándares de descentralización presentes en países de la OCDE.
Como Gobierno Regional, hemos alineado nuestras prioridades con esta estrategia, especialmente en áreas que impactan directamente la calidad de vida de las personas: seguridad pública y salud.
En seguridad, estamos impulsando un sistema regional que incorpora tecnologías de vigilancia e inteligencia artificial para fortalecer la prevención y garantizar mayor equidad territorial en la protección de las comunidades.
En salud, estamos enfrentando uno de los principales desafíos del sistema: las listas de espera. Nuestro foco está en pacientes No GES que requieren cirugías, reduciendo brechas geográficas y socioeconómicas. También estamos fortaleciendo programas para personas en situación de vulnerabilidad, como tratamiento oncológico ambulatorio, diagnóstico y terapias para TEA; atención domiciliaria para personas dependientes, y programas de apoyo en salud renal.
El desarrollo regional también requiere fortalecer nuestra base productiva. En este ámbito, la ERD promueve el turismo, la innovación, el emprendimiento local y la inversión en infraestructura para mejorar la conectividad de nuestros territorios. Al mismo tiempo, instrumentos como los planes reguladores resultan esenciales para ordenar el crecimiento y enfrentar los desafíos del cambio climático en una región marcada por su riqueza natural.
La implementación de la Estrategia Regional de Desarrollo no depende únicamente del gobierno regional. Municipios, servicios públicos, sector privado, academia y sociedad civil están llamados a ser protagonistas. A través del trabajo técnico de la División de Planificación y Desarrollo Regional (Diplader), la estrategia avanza desde una visión compartida hacia metas e indicadores concretos.
La Región de Los Lagos al 2030 será, en definitiva, el resultado de un acuerdo social construido en democracia. Nuestro compromiso es que este esfuerzo colectivo se traduzca en más seguridad, mejor salud y mayores oportunidades para quienes viven en esta región.


