“La máscara elimina jerarquías y crea un espacio de encuentro horizontal”.
Carnaval del Sur propone un modelo de innovación social que integra artes escénicas, territorio y economía creativa para fortalecer la cohesión social y la identidad cultural en la Región de Los Lagos
VC Magazine conversó con Carolina Cruz Correa, directora y fundadora de Carnaval del Sur, para profundizar en cómo el teatro, la máscara y la creación colectiva se han transformado en una herramienta concreta de innovación social y cohesión territorial en la Región de Los Lagos. En esta conversación en formato de preguntas y respuestas, abordamos el impacto del Carnaval como modelo de intervención cultural, su trabajo con infancia vulnerable, economía creativa y su proyección internacional como referente de cultura con propósito.
VC Magazine (VC): Carolina, has logrado algo que parece poético pero es profundamente técnico: convertir el teatro y la máscara en un modelo de innovación social. ¿Cómo defines hoy la «tecnología social» detrás del Carnaval del Sur?
Carolina Cruz Correa (CCC): Más que un festival, somos un sistema de intervención territorial. La «tecnología» que usamos es la metodología de Jacques Lecoq, pero aplicada a la reparación del tejido social. La máscara no es solo un objeto estético; es un dispositivo de democratización. Al ponérsela, las jerarquías desaparecen y surge un espacio de encuentro horizontal. En una región con brechas de desigualdad marcadas, el Carnaval actúa como un catalizador de cohesión, permitiendo que niños en residencias de protección y vecinos de diversos estratos compartan un mismo escenario y un mismo relato patrimonial.
VC: Hablemos de los programas que sostienen esta estructura. El «Laboratorio de Creación» y la «Escuela de Talentos Teatrales» parecen ser el corazón invisible de la fundación. ¿Cómo impactan estos procesos en la salud mental y la identidad de la Región de Los Lagos?
CCC: Es vital entender que el espectáculo en el Cerro Philippi es solo la punta del iceberg. El verdadero trabajo ocurre en los meses de formación. El Laboratorio de Creación está enfocado en procesos de reparación para niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Aquí, el arte es una herramienta de resiliencia; les devuelve el derecho a la belleza y a la exploración de sus talentos. Por otro lado, la Escuela de Oficios genera una economía creativa local, rescatando técnicas como el mosaico o la confección de máscaras. Estamos creando una identidad regional que no solo mira al pasado, sino que se construye activamente desde la participación ciudadana.
VC: Has mencionado que Carnaval del Sur tiene un «enfoque transcultural». En un mundo globalizado, ¿por qué es tan disruptivo volver la mirada hacia la biodiversidad local y el patrimonio natural?
CCC: Porque la verdadera innovación hoy es la sostenibilidad de los vínculos. Nuestro modelo integra la naturaleza —nuestros bosques australes— como un actor más del drama. Cuando un niño se viste de una especie nativa, está internalizando un sentido de pertenencia y protección ambiental que ninguna charla teórica puede lograr. Logramos que la comunidad se apropie de su paisaje cultural. No es solo arte por el arte; es arte para la gobernanza del territorio.
VC: Mirando hacia el futuro, especialmente con el reciente impulso hacia la economía solidaria y la XI versión del festival en 2025, ¿cuál es el siguiente paso para escalar este modelo de innovación social?
CCC: El desafío es la institucionalización de estos procesos. Queremos que este modelo de «Carnaval como intervención social» sea replicable en otros países ; pronto estaremos en Costa Rica . Recientemente hemos impulsado seminarios de economía solidaria con ellos porque entendemos que la cultura es un motor productivo real. Mi meta es que la Región de Los Lagos sea reconocida no solo por sus paisajes, sino como un referente mundial en el uso de las artes escénicas para la cohesión social y la protección de la infancia. La magia es el resultado de una gestión impecable y un propósito innegociable. Y por supuesto que las empresas con responsabilidad social empresarial se tomen el tiempo de analizar nuestro impacto sustentable y aporten a través de la ley de donaciones , para este 2026 buscamos 10 empresas que se alineen con nuestra marca y misión.


