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MINERIAPORTADA

Aclara impulsa en Biobío una nueva industria de tierras raras con foco en empleo, proveedores y desarrollo local

«Nuestro compromiso es avanzar construyendo relaciones de largo plazo y generando valor para quienes viven aquí.»

El proyecto de tierras raras de Aclara en Penco busca posicionar a la Región del Biobío como un actor estratégico en la transición energética global. Con una inversión proyectada de US$130 millones, la iniciativa combina innovación minera, desarrollo local, empleo, fortalecimiento de proveedores regionales y una estrategia de vinculación comunitaria que apuesta por generar valor sostenible para el territorio.

La Región del Biobío comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en la cadena de suministro de minerales críticos. En Penco, Aclara y Grupo CAP impulsan un proyecto de tierras raras que contempla una inversión proyectada de US$130 millones y que recientemente culminó su tramitación ambiental tras obtener la aprobación unánime de la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) del Biobío.

La aprobación marca el inicio de una nueva etapa enfocada en la implementación del proyecto y la obtención de permisos sectoriales. Sin embargo, para la compañía, el desarrollo de la iniciativa no solo se mide por sus avances técnicos, sino también por su capacidad para generar beneficios concretos, fortalecer capacidades locales y construir relaciones de largo plazo con las comunidades.

«La aprobación ambiental marca un hito importante para el proyecto, pero también para la región. Tenemos la oportunidad de desarrollar una industria estratégica para la transición energética global desde el Biobío, generando capacidades, empleo y oportunidades que puedan permanecer en el territorio durante las próximas décadas«, explica Enrique Donoso, gerente general de Aclara Chile.

Diálogo permanente como punto de partida

Mucho antes de iniciar operaciones, la compañía decidió abrir espacios de encuentro con la comunidad para explicar el proyecto y recoger inquietudes de manera directa.

La Casa Aclara, ubicada a pasos de la Plaza de Armas de Penco, se ha consolidado como un espacio de encuentro para vecinos, estudiantes, dirigentes sociales, autoridades y organizaciones interesadas en conocer más sobre el proyecto.

La iniciativa forma parte del programa «Puertas Abiertas», una política de relacionamiento que busca acercar información técnica a la comunidad de manera transparente y accesible. Solo durante 2025, más de 800 personas participaron en visitas a la Casa Aclara y al terreno donde se emplazará el proyecto. Desde su creación, el espacio ha recibido a más de 8.200 visitantes.

Detrás de cada recorrido no hay guías externos ni presentaciones estandarizadas. Son los propios ingenieros, geólogos y profesionales de la compañía quienes explican el proyecto y responden preguntas. Parte importante de estas visitas considera el Centro Demostrativo de Tierras Raras, la primera planta piloto de este tipo en Chile y en el mundo para la producción de minerales provenientes de arcillas iónicas.

Para Christine Ward, presidenta del Comité de Sostenibilidad de la CPC Biobío, uno de los aspectos más destacados del proyecto es precisamente su enfoque ambiental desde el diseño: «Uno de los aspectos más innovadores de Aclara es su gestión del recurso hídrico. El proyecto incorpora soluciones concretas para reducir su huella ambiental desde el diseño, estableciendo un estándar pionero para la industria regional y demostrando que es posible compatibilizar desarrollo productivo y cuidado de los recursos naturales«.

Este enfoque fue reconocido por SOFOFA en 2025 a través del programa «Empresa Abierta», iniciativa que busca fortalecer la confianza entre las empresas y la ciudadanía mediante la transparencia, la cercanía y el diálogo. Entre 84 compañías socias del gremio, Aclara fue distinguida por su programa «Puertas Abiertas», orientado a acercar información sobre las tierras raras y su aporte a la transición energética.

Desde Aclara, Enrique Donoso resalta que «las preguntas y observaciones de la comunidad fueron fundamentales para mejorar el proyecto. Nuestro compromiso siempre fue responder con información técnica, abrir espacios de conversación y mantener una presencia permanente en el territorio«. 

Del diálogo a las oportunidades concretas

La estrategia de vinculación desarrollada por la compañía también ha buscado responder a necesidades identificadas junto a las comunidades.

Uno de los programas más emblemáticos es «Aclara tu Sonrisa», desarrollado junto a la Universidad San Sebastián, que ha beneficiado a más de 330 vecinos con atención dental integral. A ello se suman actividades deportivas, talleres tecnológicos y programas formativos para estudiantes y organizaciones comunitarias. Más de 300 jóvenes han participado en iniciativas vinculadas a robótica, innovación y desarrollo de talentos, mientras vecinos de la comuna han accedido a talleres de agricultura familiar, cerámica y cocina.

«Nuestro trabajo en el territorio busca responder a necesidades que las propias comunidades han identificado como prioritarias. Por eso hemos impulsado iniciativas en salud, educación, deporte, capacitación y emprendimiento, entendiendo que el desarrollo sostenible también se construye fortaleciendo capacidades y generando oportunidades para las personas«, destaca Belén Oyarce, coordinadora de Vinculación con el Medio de Aclara.

Preparar el talento local para los desafíos del futuro 

De acuerdo con las proyecciones de la compañía, la iniciativa podría generar cerca de 2.200 empleos directos e indirectos durante sus distintas etapas. Con esa perspectiva, Aclara ha impulsado programas de formación para residentes de la zona en áreas vinculadas a la futura operación, incluyendo procesos industriales, operación de planta y licencias de grúa horquilla.

«La mejor manera de que un proyecto contribuya al desarrollo regional es incorporando capacidades locales. Queremos que los futuros trabajadores, proveedores y emprendedores asociados a esta industria provengan, en gran medida, del Biobío«, comenta Donoso.

La apuesta también alcanza a las empresas locales. Actualmente, más de 300 proveedores de la Región del Biobío forman parte de la cadena de suministro vinculada al proyecto, incluyendo numerosas pymes lideradas por mujeres.

Desde el mundo empresarial regional también destacan el potencial impacto del proyecto en el desarrollo productivo del Biobío. “Además de la inversión y el empleo directo, uno de los mayores aportes potenciales de Aclara está en el fortalecimiento de la cadena de valor regional. Esperamos que la participación de empresas y proveedores locales siga creciendo, generando nuevas oportunidades para el Biobío y fortaleciendo capacidades que puedan proyectarse a otras industrias. El Biobío debe volver a tener un rol protagónico en el desarrollo industrial del país y este proyecto avanza en esa dirección«, destaca Ward.

Construir valor en los momentos difíciles

El compromiso con el territorio también se puso a prueba durante los incendios forestales que afectaron a Penco, Lirquén y sectores cercanos a comienzos de 2026.

En respuesta a la emergencia, Aclara impulsó junto al Gobierno Regional del Biobío e IRADE un Fondo de Reactivación Productiva de $100 millones destinado a apoyar a cerca de 100 emprendedores afectados por los siniestros. La iniciativa permitió financiar la reposición de herramientas, equipamiento y activos productivos mediante aportes de hasta $1.900.000 por beneficiario.

El desarrollo sostenible también se mide por la capacidad de generar valor cuando las comunidades más lo necesitan. Este fondo fue una forma concreta de acompañar la reconstrucción, fortaleciendo el emprendimiento local y contribuyendo a la recuperación económica de familias que se vieron afectadas por la emergencia«, afirma Fernando Illanes, gerente de Asuntos Corporativos y Valor Social de Aclara.

Paralelamente, equipos de la compañía participaron en 14 puntos de apoyo comunitario para la entrega de alimentación y suministros básicos a familias afectadas.

En esa misma línea, la empresa reafirmó su compromiso de protección ambiental, proyectando la reforestación de más de 100.000 árboles nativos y la preservación de más de 90 hectáreas de bosque local.

Una nueva industria desde el Biobío

Además de su propuesta tecnológica, el proyecto incorpora compromisos ambientales. Con alianzas internacionales, una innovadora propuesta de minería circular y una estrategia de relacionamiento basada en la apertura y la participación, Aclara busca posicionar al Biobío como un actor relevante en una industria clave para el futuro energético.

«Este proyecto se desarrolla en una comuna con historia, identidad y una comunidad que quiere ser parte de las decisiones sobre su futuro. Nuestro compromiso es avanzar construyendo relaciones de largo plazo y generando valor para quienes viven aquí«, concluye Donoso.

Desde el Biobío, Aclara busca demostrar que la transición energética puede construirse con innovación y sostenibilidad, pero también con diálogo, participación y desarrollo local, entendiendo que son las comunidades las que finalmente dan sentido y proyección a cualquier proyecto de largo plazo.