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Del desafío al compromiso, construcción sostenible en la Corporación de Desarrollo Tecnológico -CDT-

Construcción sostenible: del desafío al compromiso en la CDT

La construcción sostenible en Chile avanza con fuerza gracias al trabajo de la CDT. Desde acuerdos de producción limpia hasta digitalización e innovación tecnológica, la industria se prepara para reducir residuos, descarbonizar y mejorar la calidad de vida hacia 2030.

La construcción no solo se trata de levantar edificios, caminos o infraestructuras. Es, en definitiva, la manera en que diseñamos y habitamos nuestro entorno. Y en un país diverso como Chile, con realidades tan distintas entre el norte árido, la Patagonia lluviosa o la Región de Los Lagos, la sostenibilidad se convierte en un desafío mayor, pero también en una oportunidad compartida.

Desde la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción, Katherine Martínez, líder de Sostenibilidad Ambiental, trabaja a diario con esa visión: articular esfuerzos público-privados, impulsar la innovación y acercar la sostenibilidad al quehacer cotidiano de las empresas.

Uno de los ejemplos más concretos en la Región de Los Lagos es el Acuerdo de Producción Limpia, una alianza en la que participan ministerios, municipios, el Gobierno Regional y la propia Cámara junto a sus empresas socias. El foco: reducir residuos de construcción y demolición, optimizar el uso de materiales y avanzar hacia la economía circular. “Se trata de evitar que los desechos terminen en vertederos y, en cambio, darles un nuevo uso, generando eficiencia y ahorro”, señala Martínez en la entrevista radial de VC Magazine, Valor Compartido.

La sostenibilidad, agrega, no es un accesorio, sino un pilar de gestión. Permite ahorrar recursos, mejorar procesos, cuidar a los trabajadores y, al mismo tiempo, abrir la puerta a la innovación. “Hoy vemos manufactura avanzada, digitalización y nuevas tecnologías que hacen de la construcción una industria más segura, atractiva y limpia. Eso también entusiasma a los jóvenes, que ya no perciben la construcción como un oficio solo manual, sino como un espacio de desarrollo tecnológico”, argumenta Katherine Martínez.

En esa línea, la CDT impulsa iniciativas que van desde la digitalización de procesos hasta la creación de dashboards ambientales que permiten a las empresas medir en tiempo real su consumo de agua, generación de residuos o eficiencia energética. “La información es poder —explica Katherine— y contar con datos concretos facilita la toma de decisiones sostenibles”.

El desafío climático es otro frente ineludible. La construcción es responsable de un alto porcentaje de emisiones de CO y la meta está clara: avanzar hacia la descarbonización. Para ello, la Cámara está promoviendo capacitaciones, guías prácticas y hojas de ruta que permitan a las empresas medir su huella de carbono y reducirla de forma sistemática.

Las alianzas público-privadas son clave en este proceso. Programas junto a Corfo y mesas de trabajo en las regiones han permitido establecer metodologías compartidas, incorporar a pequeñas y medianas empresas y, sobre todo, fortalecer el vínculo con las comunidades locales. “Queremos ser buenos vecinos y actores responsables dentro del ecosistema de la construcción”, enfatiza Martínez.

De cara al 2030, la hoja de ruta de la CDT es clara:

  • Reducir significativamente la generación de residuos, apuntando a que lo inevitable pueda reciclarse.
  • Impulsar la eficiencia energética en edificaciones, integrando mejores materiales y soluciones constructivas.
  • Promover el uso eficiente del agua, tanto en los procesos de construcción como en la operación de edificios.

“Si logramos avanzar en estas tres líneas, la industria no solo será más competitiva, sino también más resiliente y capaz de aportar a la calidad de vida de las personas”, asegura Katherine.

Al cerrar la entrevista, comparte un mensaje directo para las nuevas generaciones de profesionales: “Lo que antes parecía un futuro lejano, ya es realidad en Chile. Las tecnologías, la innovación y los procesos sostenibles están aquí. El desafío es implementarlos y transformarlos en un legado que mejore cómo vivimos y habitamos este país”.