“Llegar a esta final fue una validación de años de arduo trabajo”, señaló Catalina Kawas
La ciudad de Santiago fue testigo de un hito transformador en el ecosistema tecnológico global, cuando el pasado 8 de mayo, recibió la primera final del Aurora Tech Awards realizado en un país latinoamericano.
Creado por inDrive, este prestigioso premio, que también ha sido realizado en la ciudad de Cairo, Egipto (2025), celebró su sexta edición revelando millares de fundadoras en los mercados emergentes como una fuerza resiliente y de valor compartido, alcanzando un récord histórico de 3.400 postulaciones, provenientes de 127 países.
La verdadera sorpresa y motivo de orgullo para los asistentes fue el contundente dominio regional. «De las diez finalistas globales, ocho eran latinoamericanas», destacó Isabella Ghassemi-Smith, la visionaria detrás de Aurora. “La elección de Chile como sede no fue una casualidad, sino un reconocimiento explícito a que América Latina es una de las zonas de más rápido crecimiento», afirmó la fundadora.
La ceremonia de premiación dio a conocer a startups con soluciones que abarcan desde la inclusión financiera, diagnóstico y tratamiento oncológico inteligente, hasta la economía circular. Ante eso, la fundadora también explicó la importancia del apoyo brindado: «Estamos repartiendo entre US$85.000 y US$100.000 en financiamiento no dilutivo, una herramienta vital para que las fundadoras mantengan el control de sus empresas en etapas críticas».
El primer lugar y el codiciado premio Fintech Track (US$50.000) fueron otorgados a Mercedes Bidart (Colombia), fundadora de Quipu. Su startup se especializa en el sector fintech, ofreciendo historiales de confianza comunitaria como una alternativa innovadora al tradicional puntaje crediticio bancario. El segundo lugar (US$20.000) fue para Penny Musengu (Kenia), fundadora de Pesira Technologies Limited, cuya iniciativa se enfoca en el sector agrícola, empoderando a pequeños productores para que transiten de la agricultura de subsistencia a negocios rentables y sostenibles. Finalmente, el tercer lugar (US$15.000) lo obtuvo Estefanía Abello (Colombia), cuyo proyecto está dedicado a la economía circular, asistiendo a empresas en la optimización de flujos de materiales y en la transición hacia modelos de negocio más sostenibles.
La única chilena entre las diez finalistas globales, Catalina Kawas, lideró un momento emotivo al presentar su pitch como fundadora de DomestikCo. La startup nacida de una experiencia personal en 2020, se trata de una plataforma que automatiza procesos legales y ha logrado que el 30% de sus trabajadoras registradas accedan a su primer contrato formal. “Llegar a esta final fue una validación de años de arduo trabajo”, relato con asombro. “Meses atrás no podía creer en ver DomestikCo proyectada en las pantallas de Times Square en Nueva York. Pensé que era IA, ¡y no, fue verdad!», exclamó.
Aurora Tech Awards se destaca por la sólida red de aliados y contó con la presencia de Arsen Tomsky, fundador de inDrive, y Helena Haykin, Partner & Head of Legal M&A de la empresa. Como aliado local oficial, estaban representantes de Corfo y Start-Up Chile, quienes además integraron la comitiva de jurados de los pitches.
El premio también dio a conocer brechas que aún persisten, ya que menos del 2,3% del capital de riesgo global se destina a startups lideradas por mujeres. En Latinoamérica, esta cifra es aún más alarmante, oscilando entre el 1,5% y el 3%. Uno de los conceptos más debatidos fue el «proxy del cofundador», una práctica donde las mujeres se ven obligadas a utilizar a un socio masculino como rostro visible para ganar credibilidad ante los inversores. El Aurora Tech Award busca erradicar precisamente esta distorsión, valorando el liderazgo femenino directo y evaluando los proyectos por su eficiencia de capital y ajuste producto-mercado, más allá del género de quien presenta el pitch.
La jornada concluyó con una invitación abierta de la organización. “Queremos que más fundadoras chilenas y latinoamericanas se atrevan a postular en futuras ediciones. Santiago se posiciona hoy como el punto de partida de una nueva generación de startups con propósito, donde la equidad de género aspira a convertirse en el estándar de la industria”, confirma Isabella Ghassemi-Smith.


