El sueño de llevar la riqueza cultural de los pueblos originarios de Chile al mundo está cada vez más cerca de hacerse realidad para un grupo de emprendedoras de la Región de Los Lagos. Gracias al apoyo de ProChile, estas artesanas y empresarias están dando sus primeros pasos hacia la internacionalización de sus negocios, combinando técnicas ancestrales con innovación moderna.
Nelly Naigual, propietaria de «Nativo Sur», es un claro ejemplo de este empuje empresarial. Desde su pequeño taller a las afueras de Osorno, Nelly ha pasado de elaborar maqui deshidratado para el consumo familiar a producir una variada gama de productos gourmet que ya se venden en el aeropuerto local.
«Comenzamos por necesidad, buscando alternativas saludables para mi esposo», cuenta Nelly. «Ahora tenemos más de diez productos, desde mermeladas de frutos silvestres hasta pastas de ajo chilote y merkén». Su próximo objetivo: cruzar las fronteras. «Gracias a ProChile, ya conocemos los requisitos para exportar. Solo nos falta hacer los contactos adecuados», añade con entusiasmo.
Por su parte, Paulina Chiscao de «Arte en Tejidos» ya ha probado las mieles del mercado internacional, aunque de forma indirecta. Sus tejidos, elaborados con técnicas mapuches tradicionales, han llegado a Europa a través de una cadena de tiendas chilena. «Aprendí a tejer de mis abuelos», explica Paulina. «Ahora quiero dar el salto y exportar directamente».
Ricardo Arriagada, director regional de ProChile Los Lagos, destaca el potencial de estos emprendimientos: «Estamos ayudando a estas empresarias a llevar sus productos a mercados que valoran la autenticidad y el origen. Es un camino complejo, pero permitirá exportar con identidad y pertinencia cultural».
Este impulso forma parte de una estrategia más amplia de ProChile, que desde 2015 ha desarrollado programas de apoyo a empresas de diversos pueblos originarios, incluyendo Aymara, Quechua, Mapuche, Rapa Nui, Diaguita y Kawésqar.
Para estas artesanas y empresarias, el horizonte se amplía. Con cada tejido y cada frasco de mermelada, no solo están creando oportunidades de negocio, sino también preservando y difundiendo el rico patrimonio cultural indígena de Chile. El mundo pronto podrá disfrutar de estos tesoros artesanales, directamente desde el corazón de Los Lagos.


